lunes, 22 de febrero de 2010
domingo, 21 de febrero de 2010
Con olor a humo...
A orillas de un estero, en una playa de la séptima región, fue mi primer cigarrillo. Eran cosas de gente adulta, y probar una pequeña dosis de humo quizás dejaría que (al fin) madurara, al menos en forma social.
Trece años de edad, doce, tal vez.... acepté la mala invitación a un viaje que no tendría vuelta...
Primero uno a la semana, luego dos, a escondidas para que la mamá no se entere... ah, pero ella tiene cigarrillos... ejem... le saco un par y creo que no se dará cuenta... comprar encendedor, tenerlo por meses, o quizá una cajita de fósforos... relajo, humo, nicotina y dedos amarillos... pasan los años y aumenta, la presión de los estudios, los amigos, fiestas, encuentros y chicos buenos haciendo cosas malas....
Y, señores, el comercio aumenta: ahora una pequeña bolita, incluída en el filtro, se aprieta y voila! sabor a menta... tal como hace años buscaba láminas del álbum del momento, ahora busco en los negocios, botillerías y picás dónde se pudiese encontrar el famoso cigarrito.... éxito de ventas, no quedan en todo Santiago, y a esperar un tiempo para tenerlo.
Por mientras, vuelvo a los Viceroy, la cuota: 20 al día, la tos aumenta y el bolsillo disminuye.
Espero volver a tener la puta voluntad para dejarlo.....
Trece años de edad, doce, tal vez.... acepté la mala invitación a un viaje que no tendría vuelta...
Primero uno a la semana, luego dos, a escondidas para que la mamá no se entere... ah, pero ella tiene cigarrillos... ejem... le saco un par y creo que no se dará cuenta... comprar encendedor, tenerlo por meses, o quizá una cajita de fósforos... relajo, humo, nicotina y dedos amarillos... pasan los años y aumenta, la presión de los estudios, los amigos, fiestas, encuentros y chicos buenos haciendo cosas malas....
Y, señores, el comercio aumenta: ahora una pequeña bolita, incluída en el filtro, se aprieta y voila! sabor a menta... tal como hace años buscaba láminas del álbum del momento, ahora busco en los negocios, botillerías y picás dónde se pudiese encontrar el famoso cigarrito.... éxito de ventas, no quedan en todo Santiago, y a esperar un tiempo para tenerlo.
Por mientras, vuelvo a los Viceroy, la cuota: 20 al día, la tos aumenta y el bolsillo disminuye.
Espero volver a tener la puta voluntad para dejarlo.....
Christian Pardo (aún vivo)
www.despiertodosveces.blogspot.com
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